Cuando ya no estén
cuando ya no estén
lo irremplazable
seguirá llamándose irremplazable
los dedos habrán desaparecido
y aún así
alguien fabricará ilusiones
con los codos con los hombros
y de ser así
que no existan
alguien devolverá el asombro
con su sombra
o con la sombra de aquello que aún tenga sombra
cuando ya no estén
los niños nacerán sin ojos
y aún así
los habrá en sonidos para iluminar la risa
aunque a esa altura ya no exista como tal
cuando ya no estén
los títeres
serán humanos
El día después
los óleos duermen a la bondad que guarda el aire
el tiempo ha sido herido, mas no cicatriza,
simplemente es otro
el recuerdo sigue cantando en un reloj
adormecen los vientos
y los astros atrapados en sus redes
la nieve sabe a universo fresco
el cielo sigue peinando las mismas viejas nubes
estrellas que son almas nuevas
el mar comienza con su imitación de la eternidad
y los asteroides siguen penando su prematuro final
hay un grito
nadie escucha a nadie
porque nadie es alguien
la luz a ha caído definitiva
esa mujer antigua, delgada, oscura, tirana, serena,
hoy
mas que nunca
ha concluido su primer sinfonía